Santa Cruz: finalmente Claudia salió de la cárcel y se reunión con su hijo que tiene cáncer terminal

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Finalmente anoche, tras 11 meses y 16 días de separación, Claudia S.E. pudo reunirse en el municipio de Montero, Santa Cruz, con su hijo Fernando de 13 años de edad, gravemente enfermo de cáncer terminal.

La historia de la ciudadana boliviana fue conocida esta semana a través de las redes sociales, cuando medios argentinos publicaron que una madre fue encarcelada en Salta desde el 27 de octubre de 2017, por tráfico de drogas, siendo que el ilícito fue cometido por la mujer de 33 años con fin de financiar la quimioterapia de su hijo de 13 años.

Claudia fue excarcelada por 30 días por razones humanitarias por orden del juez federal de Salta Ernesto Hansen, tras seis meses de trámite y espera por una decisión des este tipo.

«Estoy contenta, feliz de estar con mi hijito, estoy bien y triste a la vez. Estaba esperándome él, que yo llegue. Me dijo que ‘no llore mamá, no quiero que llore’, ya hijito le digo, ‘ya me voy a curar, estese tranquila, voy a hacer y tomar y voy a comer, mamá, porque no quiero que usted esté triste'», relató Claudia según consigna el portal de Infobae.

Ahora Fernando es un adolescente de 13 años. A mediados del año 2017, al niño le brotó una “bolita” en la rodilla derecha. El ‘Choquito’, como acostumbran decirle sus amigos del campo deportivo donde practicaba fútbol,  no le prestó mayor importancia a esta malformación, vendaba su rodilla para seguir disfrutando de aquello que más le gustaba hacer a su corta edad, jugar al fútbol. Su habitación están en una mesa los trofeos ganados hasta antes de que le amputaran la pierna derecha.

El 26 de septiembre del año pasado, los médicos le diagnosticaron a Fernando, osteosarcoma de fémur derecho, un tumor maligno que derivó en la amputación de la pierna derecha. Pese a esa extrema medida, el cáncer no cedió en el cuerpo del niño, la enfermedad se expandió muy rápidamente haciendo metástasis en pulmonar y pone a Fernando al borde de la muerte, según el Certificado Médico extendido por la doctora María Estela Coleoni Suárez, del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano, donde estaba internado el niño.

«En esta etapa tan avanzada de su enfermedad no tiene posibilidades de curación y ha pasado a cuidados paliativos. Su estado es crítico y su tiempo de vida, muy corto, de días probablemente» explicó Coleoni, a dicho portal digital.

La salud de Fernando se deteriora muy rápidamente, según la doctora Coleoni, en los últimos días el niño tenía el temor de morir sin volver a ver a su madre y a su hermanita, que nació hace cuatro meses con su madre en carcel de General Güemes, en Salta.

Ante todo este panorama, el mismo Fernando pidió el miércoles pasado el alta del Oncológico de la ciudad de Santa Cruz, porque prefería morir en su casa, ubicada en el municipio vecino de Montero.

La tragedia de Claudia empezó aquel 26 de septiembre del 2017, cuando el médico le detecto el cáncer. Debía iniciar un largo tratamiento para intentar salvar la vida de su hijo y los recursos económicos no eran suficiente, su familia es de condición humilde.

El dinero que Claudia ganaba trabajando como empleada de limpieza en casas particulares no era suficiente para el tratamiento de su hijo y la mantención de sus otros tres.

Fue entonces, que recurrió hasta la rotonda Este de Montero donde esperaba contactarse con un persona con la que cerraría un trato por 500 dólares por trasladar cocaína hasta Buenos Aires, Argentina, dinero con el que pretendía solventar los costos de la quimioterapia de su hijo.

El certificado médico describe que el niño inició el tratamiento el 12 de octubre del 2017 y que por motivos desconocidos Fernando dejó el tratamiento en el mes de diciembre y recién lo reanudó el 21 de marzo de este año.

La abuela de Fernando relató que antes de irse a Argentina, su hija Claudia le dijo: “Si yo no estoy, se lo encargo a ‘choquito’, que es por quien estoy yendo a trabajar”.

Claudia realizó el viaje embarazada de su bebe, en la segunda mitad del mes de octubre del 2017. Llevaba dos maletas, en el doble fondo de una de ellas estaba escondida más de un kilo de cocaína, el destino era el barrio Liniers, Buenos Aires, donde recibiría la paga por el paquete de droga. Sin embargo la Gendarmería Nacional argentina la detendría el 27 de octubre del 2017 en posesión de la droga cerca de la ciudad jujeña de Ledesma.

«Lo hice porque estaba desesperada.Yo no tenía recursos. Tuve que hacer esto para poder curar a mi hijito pero todo salió mal y me quedé aquí y mi mamá lo estuvo llevando (al médico) pero se empeoró y le amputaron la pierna derecha», relató Claudia.

Desde entonces la salud del niño se agravó, pese a la amputación de la pierna derecha, el cáncer hizo metástasis en los pulmones. La ausencia de su madre aceleró el avance de la enfermedad.

En Argentina los abogados de Claudia realizaron gestiones desde hace seis meses para lograr un reencuentro con el niño, gestión emprendida por la doctora Coleoni.

La reunión entre la madre encarcelada en Salta y el hijo con cáncer terminal en Santa Cruz finalmente se concretó en la noche de este viernes, tras un viaje en bus de casi 24 horas de la mujer.

Algunas autoridades bolivianas solicitaron a la justicia argentina que la madre sea sobreseída para que pueda estar con su hijo.

Ahora, se activó una campaña para ayudar a la mujer y al niño.

En Bolivia, los enfermos con cáncer están abandonados de la mano del Estado. Cada día muere por lo menos un paciente en el área troncal del país.

Hasta el mes de septiembre familiares de enfermos con cáncer en la ciudad de Santa Cruz realizaron manifestaciones callejera demandando al gobierno de Evo Morales, la gestión de una ley para que sean atendidos en los hospitales dependientes del Estado.

Hasta los pasados días pacientes con cáncer lograron ingresar a la Plaza Murillo de la ciudad de La Paz, donde está palacio de Gobierno, para protestas exigiendo la atención del gobierno de Evo Morales.

A mediados de la presente gestión la gobernación determinó el cierre de la Unidad de Oncología del Hospital de Clínicas porque los equipos dejaron de funcionar porque ya eran obsoletos.

El Servicio Departamental de Salud hizo gestiones para que los enfermos con cáncer fueran atendidos en clínicas privadas, sin embargo los recursos económicos se agotaron por lo que varios enfermos dejaron de recibir el servicio.

Diariamente se observan en los medios de comunicación casos críticos de pacientes como el de Claudia y su hijo Fernando, agobiados por la enfermedad y la falta de dinero para el tratamiento.

El Gobierno de Evo Morales dice que esa es responsabilidad de las Gobernaciones, sin embargo esta instancia de gobiernos regionales no cuentan con el presupuesto económico para atender a los pacientes con cáncer, ya que la mayor parte del presupuesto nacional (80%), está controlado por el gobierno central.