LA PAZ, Bolivia, 06 de Agosto de 2025 (JA). Bolivia conmemora el Bicentenario de su Independencia republicana en medio de una grave crisis económica, donde son constantes la falta de dólares, la escasez de diesel y gasolina, el encarecimiento y la falta de alimentos básicos y medicamentos, la disminución del transporte y largas colas de vehículos y personas.
Bolivia conmemora sus 200 años de vida independiente en un ambiente opacado por la crisis económica que afecta a las familias de escasos recursos económicos y por las campañas electorales para la contienda prevista para el 17 de agosto de 2025, con 7.937.138 ciudadanos habilitados para acudir a las ánforas y votar.
Después de varios levantamientos sociales contra la colonia española, el 6 de agosto de 1825, se firmó la proclama de independencia de Bolivia en la Casa de la Libertad en Sucre, dando paso a un periodo de crisis y escasez que sobrevino a larga lucha de mestizos y campesinos contra los virreinatos de la época colonial.
200 años después, en 2025, Bolivia conmemora sus dos siglos de vida independiente en similares condiciones económicas, debido a las dos décadas de malos manejos económicos lideradas por el gobierno izquierdista, socialistas de Evo Morales y de Luis Arce Catacora y su partido el Movimiento al Socialismo (MAS).
Es bien sabido que analistas económicos, empresarios y políticos de oposición coinciden en plantear al gobierno de Luis Arce Catacora implementar medidas estructurales como la reducción del gasto público a fin de frenar las escalada acelerada del déficit fiscal que ya alcanzó la histórica cifra de 16,92% entre enero y julio de 2025.
Con el agotamiento de las reservas de gas natural y la conclusión de los contratos de venta a Brasil y Argentina en septiembre de 2024 también desencadenó la crisis económica y el fin del denominado «Modelo Económico Social Comunitario Productivo» patrocinado por Luis Arce, primero como ministro de Economía en el gobierno de Evo Morales (2006-2019) y posteriormente como Presidente del Estado Plurinacional entre noviembre de 2020 y 2025.
La venta del gas financió por 20 años el costoso «Modelo Económico Social Comunitario Productivo» de Luis Arce y Evo Morales, que no considero reinvertir las divisas obtenidas por la venta del gas, en la exploración y prospección de nuevos campos gasiferos.
Ambos llegaron al gobierno de Bolivia el 22 de enero de 2006, en las condiciones económicas increíblemente favorables nunca antes registradas en los 180 años de vida independiente: varios mega campos de gas, herencia de los gobiernos de derecha neoliberal, listos para vender y la deuda externa más baja, gracias a campaña de la ‘Condonación del Milenio’ de la Iglesia Católica.
Sin embargo, tras la conclusión de las dos décadas de bonanza y despilfarro -dicho por el diputado opositor Alejandro Reyes- el presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero, expresa su profunda preocupación por el estado actual de la economía nacional, que califica como muy «frágil, altamente endeudada y sin señales claras de recuperación”.
Romero afirma que el país enfrenta serios desequilibrios macroeconómicos que amenazan con agudizarse si no se adoptan medidas estructurales. «Hoy Bolivia cumple dos siglos como un estado soberano, pero lo hace con una deuda pública interna y externa que ya se aproxima al 90% del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual nos coloca en una situación de alto riesgo financiero», asevera.
A esto se suma un crecimiento económico que apenas alcanzó el 0,73% en la gestión 2024, una cifra que, según Romero, refleja la desaceleración persistente de la economía y la pérdida de dinamismo en sectores clave como la minería, el gas y la industria manufacturera. “La inversión pública ha caído, el déficit fiscal se mantiene elevado y las reservas internacionales siguen en descenso”, detalló.
Según el presidente del Colegio de Economistas de Tarija, las Reservas Internacionales Netas (RIN) del país se encuentran actualmente en sus niveles más bajos. En 2014, Bolivia superaba los 15.000 millones de dólares en reservas.
El déficit fiscal acumulado en los últimos años no deja de crecer y el tipo de cambio oficial continúa presionado por la creciente demanda de dólares en el mercado informal, donde la divisa estadounidense se cotiza hasta un 100% por encima del valor oficial.
«El modelo económico basado en el extractivismo ya muestra signos claros de agotamiento. Hoy estamos importando más combustibles que nunca -casi 3.000 millones de dólares al año- y las exportaciones tradicionales no logran compensar ese déficit«, argumenta Romero.
También alerta que la deuda externa ha crecido sostenidamente en la última década, y que gran parte de los ingresos fiscales se destinan ahora al pago de intereses y amortizaciones, restando recursos para salud, educación o infraestructura.
Frente a este escenario, el Colegio de Economistas de Tarija recomienda abrir un debate nacional para rediseñar el modelo económico, fortalecer la institucionalidad fiscal, diversificar la matriz productiva y atraer inversión privada con reglas claras y previsibles.
Sus declaraciones reflejan el creciente consenso entre analistas y académicos respecto a la necesidad de revisar el rumbo económico del país, que enfrenta un 2025 marcado por incertidumbre, estancamiento y fuertes tensiones sociales derivadas de la crisis financiera.
Con la tozudez mostrada a lo largo de las últimas dos décadas, el presidente Luis Arce, que ha defendido siempre su modelo económico, se niega a realizar ajustes al mismo, y por el contrario, acusa a la oposición y a los parlamentarios del MAS afines a Evo Morales de sabotearlo al impedir la aprobación de créditos externos en la Asamblea Legislativa.
Por otro lado, tras la fallida campaña del entonces presidente Evo Morales de perpetuarse en el gobierno en 2019, y el retorno del MAS al gobierno en 2020, la pugna por el control del poder entre Morales y Luis Arce terminó dividiendo el partido en varias facciones. Arce logró quedarse con la sigla del MAS para las elecciones del 2025.
Sin partido político y sin el apoyo de aparato estatal, Evo Morales emprendió una campaña brutal para lograr la habilitación de su candidatura, a sabiendas del impedimento establecidos por la Constitución Política del Estado, la Sentencia Constitucional 1010/2023 y la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Declaración de los Derechos y Deberes del Hombre.
Sin haber logrado su objetivo, Morales hoy (06.08.2025), apuesta al voto nulo en las elecciones generales del 17 de agosto, en la que participaran ocho partidos y alianzas políticas para elegir al presidente, vicepresidente y a los diputados y senadores de la Asamblea Legislativa Plurinacional para el periodo 2025 – 2030.
JA/rc
Global Press Agency (GPA)
javieralanoca.com
Copyright© 2025






