En otro capítulo de la pulseta política, hoy el presidente Evo Morales, dijo que no renunciará a la Presidencia de Bolivia, como lo piden los cívicos y la ciudadanía que protagoniza marchas de protesta en la mayor parte de las ciudades en rechazo de los resultados de las elecciones generales desarrolladas el 20 de octubre, por los indicios de fraude electoral.

“La derecha qué dice, y quiero sepan ustedes  presentes y oyentes, Evo tiene que renunciar. Quiero decirles hermanas y hermanos, a ustedes, a toda Bolivia, el mundo: no voy a  renunciar, somos electos con el pueblo, respetamos la Constitución, vamos a defender nuestro proceso”, aseveró en un acto desarrollado en la región del Desaguadero, en el departamento de La Paz.

En esa línea, el Mandatario que permanece en en gobierno desde hace 14 años, recordó que fue electo por el voto del pueblo y convocó a sus autodenominados movimientos sociales y otros sectores a movilizarse en defensa de lo que él denominó como «proceso de cambio».

“Convoco a todos los movimientos sociales, a todos los sectores que están con la patria, por la vida, por la igualdad, por la justicia social a defender nuestro proceso de cambio y nuestra revolución democrática cultural”, en estos términos Morales convoco a los campesinos a movilizarse en su defensa.

Convocatorias cómo estas, realizadas las pasadas semanas derivó en batallas campales en las ciudades de La Paz y Cochabamba en los última días, con saldos lamentables de heridos hasta tres muertos en Cochabamba y Santa Cruz.

Cívicos, instituciones como el Consejo Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) y parte de la ciudadanía piden la renuncia de Morales ya que consideran que hubo fraude en las elecciones generales desarrolladas el pasado 20 de octubre, que dieron la victoria al Movimiento al Socialismo (MAS), que repostuló a Evo Morales Ayma, en primera vuelta

Ante ese panorama, el TSE, a través de la Cancillería, llamó a la Organización de Estados Americanos (OEA) a realizar una auditoría del proceso electoral boliviano. La OEA aceptó el pedido y desde la pasada semana lleva adelante el proceso, cuyos resultados serán vinculantes y se conocerán la próxima semana.