El pasado miércoles la vida de la familia Justiniano en Santa Cruz ha tenido un giro de 360º, porque, por motivos que aún no se han develado, médicos del Hospital Oncológico extirparon el riñón sano al niño Sebastian de tres años, con toda una vida por delante. Los cirujanos debía haber extirpado el riño izquierdo que tenía un tumor.

Ever Justiniano, es el padre del niño víctima de mala praxis médica. Él relató compungido que el pequeño ingresó a quirófano el miércoles a las 8h00.

«Entró mi niño al quirófano y le sacaron el riñón que no era, le sacaron el riñón derecho, sabiendo que era el riñón izquierdo», explicó.

Aproximadamente a las 9h00, el padre recibió una orden de pago que debía efectuar en el hospital por la extirpación del riñón derecho, información que lo deja muy preocupado, porque se había cometido un error muy grave con su hijo.

«Mi hijo ingresó bien a quirófano, luego de 45 minutos, cuando salieron, me dieron los papeles para que pase por caja, leí que decía riñón derecho. Hablé con el doctor Moreno y dijo que cometió una torpeza y que iba a solucionarlo», relató Justinianos a los medios locales.

En esos momentos de zozobra se pensó en la reposición del riñón sano en el niño, sin embargo los médico habían depositado el órgano sano en un envase que contenía formol, para realizar estudios.

«Si hay un donante quizás el niño pueda salvarse», dijo el papá.

Sin embargo otros médicos, como el caso del Dr. Herlan Vacadíez desestimaron un transplante de riñón por el antecedente que motivó la extirpación del riñón izquierdo, la presencia de un tumor maligno (cáncer).

Este caso de mala praxis médica consterno en todas Bolivia, por el futuro limitado que le espera a este niño de tres años, sí es que su cuadro clínico no se complica y tiene un desenlace fatal debido a su corta edad.

El Dr. Vacadíez opinó que el niño podría vivir «normalmente» con el servicio de hemodiálisis, pero esas son opinión médicas preliminares.

El padre relató que su hijo lleva dos meses de quimioterapia del riñón izquierdo.

La madre del menor dijo que con esa cirugía se iba a aliviar las dolencias de su niño y significaba una esperanza, pero ahora todo se ha derrumbado.

EL MÉDICO ADMITE EL ERROR

El secretario de salud y políticas sociales de la Gobernación de Santa Cruz, Óscar Urenda reveló que el médico que realizó la extirpación del riñón sano, reconoció el «error», sin dar explicación de qué ocasión semejante falla.

«Se que él se acercó a la familia, reconoció el error y que está al lado de ellos. Hoy ha estado en el hospital el médico, me han informado. Y seguramente le está dando toda la asistencia que corresponda. Él reconoce el error, ni el mismo sabe que fue lo que pasó», explicó Urenda a los periodistas.

Sobre los costos de curación del niño Sebastian, la Gobernación cruceña asumió la responsabilidad, mediante la gerencia del Hospital Oncológico.

«El hospital tiene los recursos suficientes, aparte de que el niño tiene un seguro por la Ley 475, he instruido a la gerencia que todo lo que se necesite o contratar otro profesional lo pueda cubrir el hospital», aseveró Urenda. 

Por su parte el ministro de Justicia, Héctor Arce Zaconeta, informó en su cuenta de Twitter que se instruyó a la Dirección de la Niñez del Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional la inmediata intervención en el caso del niño al que le extirparon el riñón sano.

Médicos del hospital cerraron el acceso a la información y el Servicio Departamental de Salud (SEDES) instruyo la realización de una auditoría médica, que podría concluir en 48 horas.

Las autoridades de Salud y de la Fiscalía de Santa Cruz ya han tomado las acciones iniciales para establecer responsabilidades y ayudar al niño de tres años, cuya vida ha tenido un giro de 360 grados.

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