El caso de “abuso de autoridad” y agresión cometido por el subteniente Bleisner Freddy Santander Amo contra una funcionaria Municipal de La Paz permitió descubrir que el efectivo de la Policía Boliviana ya había sido imputado por la Fiscalía y remitido a la justicia ordinaria por el delito de robo de un vehículo en la gestión 2017.

“Tengo una denuncia contra el subteniente Santander que me ha sustraído el vehículo, un minibús el 14 de septiembre del año pasado. Desde esa fecha no aparece el vehículo”, denunció Daniel Quispe Quispe, la víctima de robo.

Según los denunciantes, el subteniente, acostumbrado al “abuso de autoridad” y aprovechándose de su uniforme, en el mes de septiembre del 2017, lo interceptó en la Tranca de Río Seco de la ciudad de El Alto, lo aprehendió y se llevó con rumbo desconocido su minibús, que retornaba de la localidad de Tiahuanaco.

El subteniente Santander “se subió al minibús y se lo llevó con rumbo desconocido y desde esa fecha hasta ahora no se sabe el paradero de mi auto”, explicó a los periodistas.

La “incautación” del minibús fue denunciada inmediatamente por Quispe en la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove) manejada por la Policía, sin embargo fue inútil, pese a que el Subteniente  Santander había comprometido a devolverle en 10 días el minibús en oficinas de Diprove.

Quispe relató que el subteniente Santander y otros cinco policías aprovecharon para detenerlo, el hecho de que tenía un mandamiento de aprehensión en su contra, por asistencia familiar.

La víctima de robo denunció que el Bleisner Freddy Santander Amo que lo amenazó de muerte. El efectivo de la Policía Boliviana le enviaba fotografías de gente asesinada en la ciudad de El Alto.

“El subteniente es una persona muy agresiva, me ha tratado como un delincuente, me ha enmanillado. Yo soy transportista de Tiahuanaco y pongo en conocimiento de la ciudad que al hacer la denuncia contra este subteniente y sus compañeros, me han enviado unas fotografías de muerte. Yo temo por mi vida”, manifestó Quispe.

El abogado Octavio Choque, que asesora jurídicamente a Quispe, informó que la fiscal Nelson Juan Quisbert Copa imputó a Bleisner Freddy Santander Amo para lograr por la vía judicial la devolución de vehículo y cesen las amenazas de muerte contra su defendido.

“El señor Daniel Quispe quiere que se haga justicia, que aparezca el vehículo. La imputación fue presentada bajo la figura de robo de vehículo. Nos han dado largas y largas y nos han rechazado la denuncia, pese a mostrarles las fotografías de amenazas de muerte”, dijo.

María Eugenia Calle, esposa de Daniel Quispe, señaló que el subteniente les arrebato su instrumento de trabajo y que temen por sus vidas por las amenazas de muerte realizados por el policía desde su celular.

“Ahora no tenemos con qué mantenernos, no hay justicia para los pobres. Con esas amenazas tememos por nuestras vidas. Este policía había sido bien agresivo. Pido garantías para mi familia y mi esposo por las amenazas enviadas. No ha tenido miedo de pegar a una funcionaria, cómo lo habrá tratado a mi esposo” manifestó Calle.

En la víspera, el Ministerio Público admitió la denuncia de la Alcaldía de La Paz contra el subteniente Bleisner Freddy Santander Amo por la agresión, abuso de autoridad y transgredir la Ley 348, Ley Integral para Garantizar a la Mujer una Vida Libre DE Violencia.

Este hecho ocurrió el jueves 24 de mayo. La funcionaria municipal Yamile Cáceres fue agredida físicamente por el subteniente de Policía que obstaculizó a que se estacione de forma correcta el vehículo policiaco que ocupaba junto a otro uniformado, en inmediaciones de las calles Luis de la Oliva, entre Guzmán de Rojas y Ricardo Mujía, en Sopocachi.

La agresión fue registrada en el teléfono celular de la funcionaria y la grabación se compartió por redes sociales.

El jefe de la Unidad de Ordenamiento y Control de la Movilidad, Luis Oliden, confirmó que la persona agredida es Yamil Cáceres, funcionaria de cobro del estacionamiento tarifado. El hecho ocurrió cuando desempeñaba sus funciones junto a Estefany Brenda Daza, de la Guardia Municipal de Transporte.

Daza resultó con heridas en el rostro y un médico forense la examinó y estableció un día de impedimento. Además, por filmar el hecho fue conducida en calidad de aprehendida a instancias policiales.

«Me ha dado un golpe y me ha jalado de los cabellos al meterme a la patrulla. A mí me ha arrestado (aprehendida) por obstrucción a la labor policial y ahí dentro en la patrulla me ha indicado (el subteniente) que yo debería limpiarme el rostro, quería hacerme limpiar, ha mandado a un policía de personal femenino para que yo me haga limpieza del rostro y quería quitarme mi celular dentro de la patrulla», dijo la funcionaria agredida, según boletín institucional.

«Estaba cumpliendo con mis funciones. Solo se le ha pedido que se estacione bien, no se le ha pedido que se retire, solo que se estacione bien. Es un abuso de autoridad».

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