Desde que el régimen de Nicolás Maduro desatara la grave crisis política, económica y social en Venezuela la comunidad internacional ha sido testigos, a través de la redes sociales, de los dramas humanos en los que se encuentra atrapados muchos venezolanos.

Primera faltaron los insumos domiciliarios, después los alimentos y posteriormente los medicamentos.

Pese al tiempo transcurrido el gobierno chavista no ha tenido la capacidad de responde a los requerimientos básicos de trabajo, alimentos y salud de los venezolanos que optaron por huir de sus país hacia los paises vecinos en busca de mejores condiciones de vida.

Desde fines de la gestión 2016 muchos venezolanos iniciaron la migración temporal y luego definitiva hacia Colombia. A fines del 2017 la migración tomaría como opción la república de Ecuador y posteriormente a Brasil. En el 2018 la migración venezolana tomaría como opción el destino de Argentina, Chile y Perú, desatándose una una grave crisis migratoria en Brasil, Perú y Ecuador.

El pasado fin de semana en la frontera con Brasil se expulsaron a inmigrantes venezolanos de sus carpas y queman sus objetos.

Un grupo de brasileños se manifestó el pasado sábado en la localidad de Pacaraima, fronteriza con Venezuela, contra la presencia de inmigrantes venezolanos, a los que les quemaron sus objetos personales y las tiendas de campaña en las que dormían, informaron fuentes oficiales.


Los manifestantes se concentraron desde la mañana de ese sábado y se dirigieron a los locales donde están refugiados los venezolanos llegados a Brasil para huir de la crisis política, económica y social que atraviesa su país.

Las protestas fueron motivadas a raíz de una supuesta agresión de venezolanos a comerciantes brasileños, que intentaron asaltar cuando ellos estaba en sus casas con su familia, de acuerdo a la versión de los manifestantes brasileños.

Las autoridades brasileñas calculan que cerca de 400 inmigrantes venezolanos cruzan diariamente la frontera con Brasil, en el marco de un éxodo que afecta de manera más notable a otros países de Latinoamérica.

En total, se cree que unos 50.000 venezolanos se han establecido en Roraima, la mitad de los cuales están en Boa Vista, la capital regional, donde están ubicados la gran mayoría de los centros de acogida.

El presidente de Brasil, Michel Temer, consciente de la grave crisis que afecta a los venezolanos, en el mes de febrero determinó una serie de medidas de asistencia humanitaria para los inmigrantes del vecino país.

La Policía Federal de Brasil, encargada del trámite migratorio, estima que unos 500 venezolanos ingresan a diario por la frontera. El pico de este año, en enero, osciló entre 900 y 1.200.

En el primer semestre de este año, 56.740 venezolanos buscaron legalizar su situación en Brasil solicitando refugio o residencia temporal.

La falta de solución del régimen ‘chavista’ para los venezolanos y la brutal represión del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua han derivado en una crisis migratoria que ha aumentando la tensión en América Latina.

El gobierno del presidente Lenin Moreno de Ecuador determinó la semana pasada exigir la presentación del documento del pasaporte a los venezolanos que deseen ingresar a este país. Muchas familias venezolanas sea dirigen a Ecuador para hacer puente hacia la república de Perú, más al sur.

A la par de Ecuador, las autoridades del gobierno de Perú también tomaron la determinación de aplicar la disposición de exigir a los venezolanos que inmigran a este país presentar el pasaporte a partir del sábado 25 de agosto.

Solo la semana pasada, unos 20.000 venezolanos ingresaron a Perú, según el informe de las autoridades nacionales.

Se estima que unas 3.000 personas cruzan todos los días de Colombia a Ecuador por la ciudad fronteriza de Rumichaca.

Naciones Unidas estima que 2,3 millones de venezolanos han huido de la crisis escapando de la pobreza y en busca de trabajo. Colombia ha dado residencia temporal a más de 800.000.

Cientos de venezolanos se lanzan cada día en una trayectoria terrestre para alcanzar Perú, Chile, Argentina e incluso Uruguay.

Chile al igual que Perú, han tomado la determinación hace un tiempo atrás, otorgar permiso temporal de trabajo. Se estima que casi 400.000 venezolanos se han establecido en Perú desde hace un año. El pico fue el 11 de agosto, cuando entraron en un solo día 5.100.

Más al norte, concretamente en la frontera de Costa Rica, en Centro América, cientos de personas protestaron contra los migrantes nicaragüenses, que huyen de la brutal represión y persecución del régimen de Daniel Ortega.

Algunos manifestantes costarricenses portando esvásticas y gritando consignas antiinmigrantes, intentaron atacar a nicaragüenses reunidos en el céntrico parque La Merced en San José, según el reporte de agencias de noticias.

La comunidad internacional ha criticados la determinación de los gobiernos de Ecuador y Perú de exigir pasaporte a los inmigrantes venezolanos.

La televisión local ha mostrado esta semana las caravanas de imigrantes venezolanos, familias entreas, con las maletas acuestas realizan el éxodo desde su país hacia Perú, en tránsito por Ecuador.

Algunos tramos los hacen en camiones evadiendo los controles migratorios y otros tramos los hace en largas caminatas sobre el pavimento, con el objetivo de llegar a territorio peruano.

Como muchos de los migrantes no pueden cumplir con el requisito del pasaporte, ellos han optado por utilizar pasos irregulares para ingresar al Ecuador.

Pese a que la presencia de la Policía Nacional es permanente, los uniformados no verificaban los documentos de quienes tomaron como opción el seguir caminando porque esa potestad solo la tiene Migración.

Su competencia es, según la teniente Katya Viteri, del comando de la subzona 1 del Carchi, precautelar por los derechos humanos y mantener el orden, explicó.

Hoy solo es un recuerdo aquella Venezuela, país mayor productor de petróleo del continente americano.

Otra democracia en riesgo es la boliviana, país en el que, el actual presidente Evo Morales se apresta a participar en las elecciones generales del año 2019, pese a la voluntad popular expresada en el referendo vinculante del 21 de febrero del 2016 que rechazó su repostulación indefinida y pese a la vigencia del artículo 168 de la Constitución Política del Estado, que limita la reelección de mandatarios a una gestión más.

Siguiendo el ejemplo de los venezolanos y de los nicaragüenses, ¿los bolivianos se unirán a la crisis migratoria de la región el año 2020?

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