El ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos Romero, confirmó el viernes la muerte de un oficial de Policía y 7 efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) resultaron heridos, , tras ser emboscados en un paraje de los Yungas, estribaciones cordilleranas al oeste de La Paz, mientras realizaban labores de erradicación de cultivos ilegales de hoja de coca.

«Responsabilizamos a la Asociación Departamental de Productores de Coca vinculados al narcotrafico la muerte del teniente, Daynor Sandoval y siete heridos como producto de una emboscada de parte de grupos armados organizados por la gente que se opone a la erradicación de los cultivos ilegales de hoja de coca», informó en comunicación telefónica desde la ciudad de  Santa Cruz, 900 km al este de La Paz.

Hace sólo días, esta cartera de Estado reportó que 4 heridos por bala en esta zona de los Yungas, donde la ley boliviana permite el cultivo de 12.000 hectáreas de coca para usos tradicionales.

Los efectivos antidroga bolivianos se vieron bajo fuego nutrido desde la maleza, en la zona de la Asunta, en la región de los Yungas, donde le gobierno ha desplazado ya 500 efectivos, entre ellos grupos de élite.

Romero confirmó asimismo que en Los Yungas, donde la política de erradicación de coca ilegal, concertada y y voluntaria, instrumentada por la administración del presidente Evo Morales ha encontrado resistencia, opera una organización criminal.

La emboscada a las patrullas de la FTC, «confirma la estructuración de un grupo criminal armado que a toda costa quiere evitar la presencia de Estado, quiere evitar la continuación de los trabajos de erradicación de cultivos ilícitos de hoja de coca», precisó Romero.

«Estos hechos coinciden con la declaración de Adepcoca (Asociación de Productores de Coca, privada) en el sentido que van a resistir la erradicación, en el sentido que van a expulsar a la FTC», deploró Romero.

El Ministro explicó que la emboscada  se registró desde las 14h00 locales, cuando 3 efectivos fueron inicialmente atacados con una ráfaga disparada desde la parte alta de una serranía mientras pasaban por un puente denominado San Antonio.

Posteriormente se produjeron otros ataques con disparos de armas de largo alcance y dinamita contra los efectivos de la FTC y de la Unidad Táctica de Operaciones Especiales (UTOP) dejando como saldo final 8 heridos.

La autoridad dijo que se presume que los autores son gente con experiencia en el manejo de este tipo de armamento cuyas características van a ser determinadas a través de un análisis de balística.

Tras el hecho, el Gobierno ordenó que se desplazaran dos helicópteros a la zona para la evacuación de los policías heridos, de los cuales dos que se encuentran en estado de gravedad debido a que habrían perdido mucha sangre.

Esta es la cuarta emboscada registrada en agosto en la zona de la Asunta.

Entre el 18 y 22 de agosto 4 policías y militares de la FTC y Umopar fueron heridos, en diversas opeaciones, mientras realizaban labores de erradicación de cultivos excedentarios.

El ministro dijo que se ha ordenado la conformación inmediata de una Comisión Jurídica para dar con los responsables intelectuales y materiales de esta tentativa de asesinato contra efectivos policiales y afirmó que estos ataques no impedirán que las labores de erradicación continúen en la zona.

Denunció «la posible presencia de extranjeros entre los grupos armados que atacan a militares y policías que tienen la misión de erradicar la coca ilegal».

Por su parte el director de la  Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), Marco Ibáñez, dijo que se existen indicios de la existencia otras fosas de maceración y fábricas de cocaína en el área donde se han producido los ataques contra efectivos policiales. 

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