Standard & Poor’s (S&P) bajó la calificación de Bolivia de “B-/B” a “CCC+/C” debido a que el Gobierno disminuyó las reservas internacionales líquidas limitadas, maneja altos déficits fiscales y por la escasa transparencia sobre los activos del Banco Central de Bolivia, lo que aumentan los riesgos para el servicio de la deuda.