Tras 18 días en Vigilia, 3 meses sin salario, hoy (24.01.2020) se persive desesperación en los trabajadores de la red PAT, que permanecen en ese estado en las afueras de este canal de televisión de Santa Cruz.

Son aproximadamente 300 trabajadores los que demandan el pago de sus beneficios tales como salarios, el pago de quinquenios, pago a las AFPs, pago al seguro de Salud, porque las mismas fueron suspendidas por la suspensión del pago, por parte de la empresa.

De los testimonios de los trabajadores que se emiten por el mismo canal de televisión, se desprende que muchas de las familias de los empleados no tiene comida que llevar a sus hijos en casa, por lo que los menores van junto a sus padres hasta las instalaciones del Canal, porque allá por lo menos se realiza la «olla común».

Alberto, quien es responsable de su esposa embarazada y sus hijos dijo sentirse dolido por caras que muestran los administradores de PAT frente a la movilización de los trabajadores que tres meses no reciben sus salarios y que hace 18 días se mantiene en vigilia.

«Nos duele que las personas vengan aquí y nos lastimen en vez de solucionar nuestro problema, sabiendo que no tenemos el pan de cada día para nuestras esposas para nuestros hijos…ahora todos estamos sin almorzar porque no hay para la olla común que tenemos», describió Alberto, empleado de PAT.

Miguel de los Ríos, otro de los trabajadores de la red televisiva, reflexionó sobre servicio sin recompensa que desarrollan los periodistas en favor de la sociedad y la ciudadanía boliviana.

«Somos obreros de la Comunicación, hemos visto muchas veces tragedias en familias, hemos ayudado y hoy pues el destino nos ha tocado a nosotros, somos nosotros los que estamos golpeados», relató.

El periodista de PAT lamentó que autoridades encargadas de velar por los derechos de la personas brillen por su ausencia. Lamentó que el incumplimiento del pago de sus salarios afecte a sus dependientes, sus hijos y esposas.

«Ver colegas que tienen que traer a sus hijos, pero no hay quien los cuide, no hay donde llevarlos, no hay donde comer y to tomo tus palabras cuando decías, ¿dónde están aquellas autoridades que tienen que defender a los ciudadanos; Derechos Humanos, el Defensor del Pueblo, ¿dónde están esas autoridades?, preguntó el periodista.

La red PAT enfrenta una grave crisis económica a consecuencia del mal manejo del medio por testaferros del régimen autoritario del gobierno de Evo Morales Ayma, hoy refugiado en la república Argentina.

La movilización del pueblo desarrollada en los meses de octubre y noviembre del 2019, logró deponer del cargo de Presidente a Evo Morales Ayma, que se había enquistado en el Gobierno y de forma continua desde hace 14 años atrás (22.01.2006) y se resistía a dejar el Gobierno.

Por la suseción constitucional, la senadora Jeanine Áñez asumió la presidencia el 12 de noviembre de 2019. Este cambio trajo en sus entrañas, procesos de investigación y judiciales a las anteriores autoridades y a sus testaferros que se apoderaron de forma delincuencial de algunos medios de comunicación, utilizados, mientras duró su periodo gubernamental, para manipular a la población.

En ese marco, algunos ejecutivos de este canal de televisión huyeron a la Argentina, junto a Evo Morales, mientras que otros fueron enviados a la cárcel, por determinación de la justicia boliviana.

Esas condiciones de dirección en PAT, dejaron impagos a los 300 empleados, quienes hoy demandan la efectivización de salarios, quinquenios y otros beneficios laborales, suspendidos desde hace 3 meses.

Ahora está en manos de las autoridades nacionales cumplir con el pago por servicios publicitarios prestados a Estado y en la justicia ordinaria definir la propiedad de este medio de comunicación o aplicar el Decreto Supremo No. 3771.

Esta norma viabiliza el paso de empresas en quiebra a manos de los trabajadores con el objetivo de constituir empresas sociales de carácter privado, con el fin superior de garantizar la estabilidad laboral.

El caso de PAT permite confirmar una vez más, que la profesión de periodista o comunicador social es una de las más ingratas en Bolivia. Solo hay que imaginar a un país, una semana sin noticieros, para constar la importancia de este servicio. Sin embargo no tiene las garantías mínimas para su ejercicio.

Los salarios son magros y la explotación laboral es subterranea. Los periodistas saben a qué hora ingresan a trabajar, pero no saben a qué hora termina su horario de trabajo. Ojo, no te puedes atrasar en el horario de ingreso, porque vienen los descuentos.

Los salarios de los periodistas son bajos, peros su trabajo es peligros y arriesgado, cuando se trata de dar cobertura a hechos policiales o de hordas sociales que no sienten respeto en agredirlos y lesionarlos.

El grupo de los periodistas no hay que incluir a los presentadores o jefes, quienes si gozan de un buen salario y no tienen que exponer sus vidas en el trabajo de calle. Por estas y otras razones, los nuevos bachilleres deberían analizar bien las opciones profesionales a estudiar en las universidades.

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