Restricciones contrarias a la libertad de prensa, maltrato verbal, empujones y prohibiciones sufrieron los periodistas de medios nacionales y corresponsales de agencias extranjeras durante los XI Juegos Suramericanos que se realiza en la ciudad de Cochabamba.

Por el contrario, periodistas y fotógrafos encargados de realizar una memoria para la organización, vistiendo chalecos naranja, y voluntarios, tuvieron acceso irrestricto a las zonas prohibidas a la prensa acreditada, expresó a la Unidad de Monitoreo de la ANP el fotoperiodista independiente Samy Schwartz.

La prohibición también fue extensiva a los canales de televisión y periodistas que no pudieron grabar imágenes en video por la exclusividad otorgada al canal de televisión estatal Bolivia Tv, coincidieron en denunciar los periodistas consultados. Tras la premiación, los deportistas fueron llevados a estudios móviles de la televisión estatal, mientras las redes privadas debían realizar prolongadas esperas.

La Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP) que representa a los principales medios impresos, revistas y una agencia de noticias expresó una protesta por las restricciones a enviados de medios informativos y hace un reclamo público a los organizadores del encuentro deportivo por imponer normas contrarias a la labor informativa.

La ANP recordó que la Ley 804, promulgada el 11 de mayo de 2016 por el presidente Evo Morales, señala en su artículo 54 que: “La cobertura e información deportiva es de acceso irrestricto para todos los medios de comunicación social”.

Una periodista que prefirió el anonimato, relató que el jueves 31 de mayo, dos mujeres policías apoyadas por voluntarios, la echaron con violencia del Coliseo de la Coronilla, lugar donde se disputaba una prueba deportiva. Una de las policías me jalonéo mi brazo derecho, y voluntarios apoyaron a las policías que me doblaron mis dos brazos. Me llevaron entre varios hasta la puerta donde me empujaron, según la denuncia.

En una imagen de video grabada por aficionados, un policía y un voluntario retiran al fotoperiodista de la agencia española EFE, Martín Alipaz, de las graderías de un escenario deportivo a otro sector desde donde fue difícil obtener imágenes.

“Nos colocaron en ‘corralitos’ en medio del público”, un sitio incómodo para los fotógrafos acreditados. “Era más fácil comprar una entrada y desplazarnos sin limitaciones”, refirió el corresponsal a la ANP.

La anterior versión fue corroborada por el fotoperiodista del diario Los Tiempos, Daniel James, que expresó queja porque se inmovilizó a los periodistas en un sector poco adecuado para lograr imágenes con calidad informativa. “Una juez –deportiva- decidía dónde debía colocarse el fotógrafo dentro del escenario, y un voluntario” se encargaba de hacer cumplir la disposición.

Las prohibiciones incluyeron a las grabaciones de video. “No pudimos hacer videos en vivo porque estaba sujeto a multas”, relató James. En algunas disciplinas como el ráquetbol, taekwondo y el voleibol de playa, la organización pidió una doble acreditación bajo el argumento de la falta de espacios para los fotógrafos, según el testimonio.

Con amabilidad, la jefa de la Unidad de Voluntariado de los Juegos Suramericanos, Daniela Verduguez, escuchó el reclamo de la ANP y explicó que los voluntarios no actuaron por cuenta propia en los casos denunciados.

Alguien ha instruido para cambiar la ubicación de los periodistas, pero no fue por decisión del  personal de apoyo que recibió capacitación sobre relacionamiento con los periodistas, informó.

En algunos casos los administradores de los escenarios deportivos tomaron decisiones sobre la asignación de espacios a periodistas y emitieron instrucciones diferentes a las que inicialmente se dieron. “Nadie merece ese trato y si se trata de emitir una disculpa, acepten mi disculpa a nombre de los voluntarios”, expresó Verduguez.

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