Foto referencial de paciente en Unidad de Terapia Intensiva

El conflicto por un mayor presupuesto entre la Universidad Pública de El Alto (UPEA) y el gobierno conlleva luto y sufrimiento para las familias de los universitarios.

Tras el asesinato del universitarios Jonathan Quispe Vila el jueves 24 de mayo, en las últimas horas se denunció que una estudiante de la UPEA se debate entre la vida y la muerte tras caer y golpear la cabeza en la movilización desarrollada en la ciudad de La Paz el 13 de junio.

Yessica Katherine Soto Nina, de 22 años de edad, es la universitarias que participó en la movilización de esa jornada en que la policía reprimió, la joven por huir de la gasificación cayó y golpeo la cabeza, lo que horas posteriores derivaría en su internación en el hospital Agramont de El Alto.

Según el relato del padre de la universitaria, Cosme Damián Soto, la joven se encuentra en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) en estado de coma.

Yessica no informó de la caída y el golpe en la cabeza a sus padres, ellos se enteraron del accidente cuando empezó a presentar dolores de cabeza y otros síntomas, por los que trasladado ante los médicos.

“El día sábado en la mañana hemos internado, porque el miércoles ha pasado (el accidente). Nosotros hemos pensado que el golpe era leve, pero había sido una lesión en la cabeza; como ella se desmayó, no se acordaba de dónde se golpeó entonces no nos avisó”, relató a los periodistas el padre de la universitaria.

Jessica Soto perdió el habla, el oído y no puede caminar por lo que fue evacuado en camilla desde su domicilio hasta el centro hospitalario.

La estudiante de la UPEA, Yessica Katherine Soto Nina, es el segundo caso suscitado en el marco de las movilizaciones por un mayor presupuesto, que provoca sufrimiento en otra familia alteña.

El Gobierno de Evo Morales se ha negado en atender la demanda presupuestaria planteada por esta Universidad, consistente en la asignación de 152 millones de bolivianos.
Como en las otras movilizaciones de los otros sectores sociales, la única respuesta gubernamental fue la de enviar a las fuerzas policiales para la confrontación y apostar al cansancio, el desgaste y el desánimo de los movilizados por el paso del tiempo.

El padre de la universitaria internada en el Hospital Agramont pide al gobierno cooperar en el restablecimiento de su salud. Los costos de atención médica son muy altas y sus recursos económicos no son suficientes, por lo que piden ayuda a toda la población boliviana.

Los padres la estudiante la UPEA demandan al Gobierno de Evo Morales solucionar el conflicto de esta Universidad para que ya no hay más víctimas de la acción policial en las movilizaciones.

El conflicto de la UPEA inició en la pasada gestión y aún continúa latente a seis meses de este año sin los ministros y ni el mismo Presidente hayan tenido la capacidad de dar una respuesta definitiva a sus demandas.

Pese al rechazo de la UPEA, el Gobierno procedió a promulgar el lunes (25.06.2018), la Ley 1072 que le otorga 70 millones de bolivianos adicionales a la Universidad alteña, desoyendo la demanda de la casa superior de estudios.

El gobierno dice que, con esos recursos adicionales, la UPEA consolida un presupuesto de aproximadamente 300 millones de bolivianos, por lo tanto cree que «no cabe el argumento de que no se está atendiendo a la UPEA».

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