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Funcionarios del Gobierno y militares relativizan la «incitación al suicidio y el obligar a comer excremento», que fue ejecutado por dos sargentos del cuarte Ingavi de la ciudad de El Alto, en contra de un estudiante premilitar.

El almirante Yamil Borda, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, consideró como un caso «aislado» la acción de violencia ejercitada por dos sargentos del Regimiento Ingavi 4 de Caballería Mecanizada de El Alto, que en los pasados días incitaron al suicidio al premilitar identificado como Cristian, no conforme con ese delito, obligaron a comer excremento y orín.

“Si bien se ha habido ese caso, es un caso completamente aislado, obviamente reprochable desde todo punto de vista, y los jóvenes que prestan el servicio militar, en este caso el servicio premilitar, tiene la posibilidad de hacer cualquier denuncia, si es que tuvieran mellada su dignidad o sufrieran algún maltrato”, manifestó Borda, en su afán de relativizar el caso.

Por su lado el ministro de Defensa, Javier Zavaleta insistió en señalar que éste es un caso aislado, no recurrente, ni común, en las unidades militares, donde se maneja un contingente de decenas de miles de soldados que prestan su servicio a la Patria.

¿Cuán aislado puede ser este tipo de actuación de los militares dentro del cuarte Ingavi, cuando, la violación de la Ley y los derechos humanos del Cristian lo había cometido dos sargentos supuestos instructores y en una acción sistemática, tal como lo denunciaron el premilitar y su abogado?.

La incitación a quitarse la vida, en una institución vertical, donde se dan órdenes en lugar de sugerencias, es un delito muy grave.

En su relató la víctima ha manifestado que el sargento Jhonny Gutiérrez  “Cuando alzó las heces fecales del suelo, me empezó a estrujar de mi cuello y con sus dedos me apretó. Lo único que pude hacer es abrir mi boca y él me ha metido las heces fecales y comencé a escupir”, según consigno el portal de Urgentebo.

El salvajismo de este militar no fue una acción individual y aislada. Según José Tapia, abogado de Cristian, otro militar de baja graduación identificado como el sargento Sangalli, también con la función de instructor, procedió también a hostigar al joven premilitar y obligándole a tomar una líquido de color amarillo, que se presume fue orín.

Hasta hoy no hemos conocido otros testimonios, que seguro en el futuro lo tendremos, estamos conscientes que soldados y premilitares guardaran silencio por su seguridad personal.

Sin embargo, cabe mencionar que las Fuerzas Armadas han tomado la determinación de alejar al sargento Gutierrez, no sabemos aún qué acciones se han asumido contra el sargento Sangalli. Al sargento Gutierrez también se le inició el proceso sumario para determinar el grado de responsabilidad que tiene en este hecho de agresión al premilitar que fue su subordinado.

Consultado sobre las posibles sanciones para el sargento Gutierrez, el comandante de las Fuerzas Armadas solo dijo, “ustedes van a tener la oportunidad de poder recibir la información que supongo va a dar el ejército, una vez concluido el sumario informativo”.

Sin embargo quien se animó a anticipar las sanciones al sargento Gutierrez, fue el ministro de Defensa Javier Zavaleta. El funcionario del gobierno dijo que se aplicarán sanciones severas, incluso la baja de las FFAA del sargento del Regimiento Ingavi de la ciudad de El Alto, acusado de vejámenes contra un joven premilitar.

«Dependiendo de la investigación que realice el Ejército las sanciones pueden ir desde la baja del sargento hasta el arresto según la magnitud de la falta», informó en un contacto con los periodistas.

Zavaleta manifestó que ese tipo de conducta, que era típica en otras épocas, están ahora penadas por la justicia militar.

«Estamos en una lucha frontal contra toda forma de abuso, violencia o vejaciones a cualquier miembro de las FFAA, sea oficial o soldado», manifestó.

Nuestro cuestionamiento al argumento de tachar la acción violenta de los militares en el cuartel Ingavi como un «hecho aislado», se mantiene en pie.

El elemento de la incitación a quitarse la vida que se revela en la denuncia del premilitar Cristian y su abogado José Tapia, es determinante para considerar que este caso no tiene que ver con caso aislado en ese cuartel de la ciudad de El Alto.

OTRO CASO OCURRIDO EN EL MISMO CUARTEL HACE 30 DÍAS, ¿SOLDADO SE SUICID?

Se hace urgente una investigación seria e independiente de la brutalidad de estos militares en el cuartel Ingavi de la ciudad de El Alto, porque exactamente hace 30 días atrás, vale decir, el 22 de Junio del 2018, el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, Johnny Aguilera, informaba a los periodistas sobre la muerte de un conscripto de 19 años en este mismo cuartel.

Aguilera reportó en esa ocasión que la autopsia realizada al cuerpo del conscripto Mirco Lazo Villanueva de 19 años de edad, del Regimiento Ingavi 4 de Caballería Mecanizada de El Alto, estableció que falleció por un shock neurogénico ocasionado por arma de fuego.

“La autopsia médico forense establece que el conscripto perdió la vida por un shock neurogénico protagonizado por un traumatismo cráneo encefálico que presenta como característica de un proyectil por arma de fuego”, dijo a los periodistas.

Tomando en cuenta este hecho de sangre ocurrido en el cuartel Ingavi hace un mes atrás, y considerando los detalles de la denuncia del premilitar Cristian y su abogado José Tapia, me permite plantear la siguiente duda: ¿el conscripto Mirko Lazo Villanueva -fallecido hace 30 días en el mismo cuartel Ingavi- realmente habrá tomado la decisión voluntaria de quitarse la vida?. Porque me resulta difícil cree que una persona que recién a salido de la adolescencia y con 50 ó 60 años por delante decida quitarse la vida.

Sobre la muerte del conscripto, el director de la Felcc, Johnny Aguilera explicó que existía un trauma a la altura de la frente del conscripto generado por el disparo de un Fusil Automático Ligero (FAL), calibre 7,62mm.

Explicó que el personal de Homicidios de la FELCC fue a la localidad de Topocco, en inmediaciones de Vicha, tras recibir la denuncia del comandante de la unidad militar, José Jordán Flores.

Agregó que según la investigación se prevé que se trató de una muerte accidental o por determinación propia del conscripto, ya que el cuerpo fue hallado en el escenario del hecho en posesión de cubito dorsal junto con el arma.

Señaló que el hecho supuestamente ocurrió cuando la tropa desarrollaba un ejercicio militar o maniobra divisionaria.

Hasta hoy (20.07.2018) no se conoce quiénes fueron los instructores militares del conscripto Mirko Lazo Villanueva.

Lamentablemente pese a declarase al Estado boliviano como “pacifista” en su Constitución Política del Estado (CPE), en este país es aún “obligatorio el servicio militar”.

Crímenes cometidos por militares dentro de los cuarteles, como el caso denunciado por el premilitar Cristian y su abogado José Tapias son muy recurrentes, para constatar esta situación solo basta con buscar en el Google y navegar en aquellas publicaciones de los medios de comunicación conocidos y más importantes de Bolivia.

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